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Durante mucho tiempo el papel de la mujer ha sido menospreciado en diversos ámbitos de la vida cotidiana. La desigualdad entre hombres y mujeres sigue siendo una de las mayores problemáticas a nivel mundial y el mayor de los desafíos de todos los países para combatir esta terrible realidad, sin embargo en los últimos años poco a poco las mujeres han adoptado un papel de lucha para lograr una equidad de genero.

Existe la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995, que en este año cumple 25 años, en la cual se estableció como se puede eliminar las barreras sistemáticas que imposibilitan el trato igualitario de las mujeres en todos los ámbitos de la vida tanto pública como privada.

Esta plataforma es el programa más visionario que tiene como finalidad el empoderamiento de las mujeres y las niñas en el mundo, misma que ya fue adoptada por 189 gobiernos, los cuales están comprometidos a implementar estrategias para el cumplimiento de este programa y así evitar que más mujeres y niñas sigan sufriendo marginaciones.

Se pretende implementar en ciertos áreas que necesitan especial atención como: derechos humanos, medio ambiente, economía, violencia, salud, capacitación y educación.

Derivado de este programa como otros tantos es que surge la concientización para el surgimiento de una generación de igualdad, en donde se pretende que tanto hombres, mujeres, niños y niñas ya no se queden callados, que cada ser humano tenga voz y hablen por sí mismos. En esta nueva generación se idealiza con una economía, sociedad y sistemas políticos que trabajen en común para defender los derechos humanos y de esta forma se logré la igualdad de género sin minimizar a nadie ni en ningún ámbito.

Esta generación es un gran proyecto que pretende replantear conciencias poniendo en practica acciones para lograr la igualdad de genero.

Este proyecto de cambio puede alcanzar su cumplimiento cuidando ciertos aspectos como:

  • Perder el miedo y denunciar tratos indignos, acoso o casos de sexismo.
  • Fomentar la cultura de igualdad de género tanto en casa como en el trabajo.
  • Valorarse cada quién como persona.
  • Olvidarse de estándares impuestos por la sociedad.
  • Compartir tareas evitando creer que hay actividades para hombre o mujeres.
  • Buscar siempre información certera de los temas de interés, pero siempre mantenerse informado.
  • Tener compromiso ante lo que se proponga.
  • Respetar a todas las personas por igual.

 Aunque ya son notables algunos cambios, para el tiempo que lleva esta lucha por la igualdad, el cambio ha sido considerablemente lento. Han surgido diversos obstáculos de los cuales la gran mayoría son de tipo legislativo y culturales que no favorecen el cumplimiento para un trato igualitario.

Y aunque ha sido poco el cambio ya se puede ver a más mujeres tomando papeles importantes en diferentes e importantes ámbitos como lo es en educación, ciencia, acciones climáticas y cuidado del medio ambiente, entre muchos otros. Este impacto debe ser duradero para que más mujeres y niñas sientan motivación por luchar por sus ideales.