(55) 56.77.93.07 y (55) 56.77.91.94

Hoy se viven algunas apreciaciones sobre el entorno (ambiente) laboral en relación a los motivadores y los des-motivadores para el empleado.

En primer lugar es conveniente reconocer que existen factores motivantes que tienen relación con las necesidades vitales como, son la casa, el vestido el sustento etc. Y otros que se relacionan con la competencia personal, la percepción de la equidad tanto salarial como emocional, el buen trato y el reconocimiento personal,  mismas que parecieran las mayormente descuidadas.

Algunos autores como Susan Blackmore (2010) nos refiere que las personas suelen motivarse en un acto de consciencia personal a través de la comparación con los otros y sus situaciones desde donde surge la toma de decisiones del propio esfuerzo influyendo en nuestra motivación.

Sin embargo nos vemos expuestos a estímulos tecnológicos, entre otras variantes: el exceso de población, razón, de acuerdo a estudios de psicología, mencionan como pueden llegar a  provocar  cierto grado de competencia y maldad entre jefes y empleados

Quizás es conveniente ejemplificar algunas circunstancias que suelen dañar al empleado e impactar en el deseo para dar su mejor esfuerzo o el mínimo aceptado:

Poner apodos.- algunos jefes de acuerdo a su percepción del empleado suelen poner un sobrenombre motivando incluso a los demás a perpetuar una marca que se verá continuada a través del tiempo sin importar que tan real sea.

También es cierto que las personas en general estamos en un constante cambio y no permanecemos estáticos incluso nuestra vida personal suele influir en este cambio también y ello aunado a la realidad circundante de una sociedad modernizada como la nuestra, por ello un mote o apodo no es válido por mucho tiempo más que como marca en la que como jefes enmascaran un maltrato y cosificación del propio empleado.

Congelarle el trabajo.- en ocasiones el jefe suele no escuchar sugerencias o apreciaciones por parte del empleado con más antigüedad, no se le da la misma oportunidad para capacitarse que a los demás, ya sea porque son más jóvenes o porque tiene simpatía hacia él, evidentemente no se procede con equidad y esto suele generar sentimientos de enojo, apatía y en consecuencia un pésimo clima laboral.

En conclusión, éstos son algunos de los múltiples factores que pueden dañar un clima laboral, la autoestima de los empleados y los objetivos de la propia empresa.