(55) 56.77.93.07 y (55) 56.77.91.94

El promover el bienestar físico, mental y social es la finalidad de la salud ocupacional. En los últimos años se presentan nuevos riesgos ocupacionales que tienen que ver con los factores psicosociales y que se están convirtiendo en problemáticas en el ámbito laboral, por las patologías concurrentes.

El síndrome Cronos se refiere al miedo patológico de la persona que ocupa un puesto superior, de promover a sus subalternos por temor a ser desplazados o sustituido; su diagnóstico se basa en características de desempeño, temor a delegar, relaciones sociales patológicas, egocentrismo, autoengaño y desarrollo limitado.

En la mitología griega, Cronos derroco a su padre Urano y preocupado de que fuera derrocado de la misma manera por sus hijos, Cronos se los comía desde el nacimiento. En el trabajo también hay jefes que devoran, aunque no literalmente, a sus subordinados, pero si elaborando explicaciones y excusas para justificar la ausencia de incrementos salariales, ascensos, o cualquier otro tipo de mejora que lo acerque o iguale a su superior. “El directivo que teme que uno de sus subalternos pueda ocupar su puesto, está prácticamente condenado a ver cumplidos sus temores, tarde o temprano” (Flores-Sandi, 2011).

Las alteraciones psicopatológicas laborales relacionadas con este síndrome incluyen el mobbing o acoso laboral, adicción al trabajo y presentismo (aun cuando esté enfermo).

Este trastorno, limita el crecimiento de los trabajadores, ya sea de manera tradicional o en niveles de conocimiento; las soluciones deben orientarse a:

a. Adecuada gestión de la cultura organizacional que fomente las relaciones interpersonales estimulantes, trabajo en equipo, intercambio de conocimientos permanente.

b. Diagnóstico de clima laboral que detecte áreas o personas con conflictos.

c. Fomentar la comunicación, a través de capacitación, encuentros de integración de todas áreas donde todos exponen y comentan sus ideas con total libertad.

d. Plan de prevención de riesgos laborales que detecte estrés, depresiones, malestares somáticos que provienen de las presiones laborales y pueden dificultar el desempeño de las actividades, e influir en la salud de los trabajadores.

Es deber, no solo de directivos sino también del trabajador, ejercer, identificar, evaluar y controlar los riesgos laborales, así como investigar, prevenir, disminuir, tratar y de dar seguimiento al problema, con la finalidad de que este no llegue a presentarse, de que el trabajador se sienta motivado para ir a su trabajo y para realizarlo, que las expectativas de la empresa o institución y del propio trabajador se vean satisfechas, repercutiendo todo esto en un mejor estado de salud y bienestar.