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El trabajo diario nos requiere cierto grado de concentración para realizar nuestras actividades, sin embargo, el estar frente a una computadora o haciendo una misma tarea durante mucho tiempo es algo que a muchas personas les cuesta trabajo llevar a cabo y se distrae fácilmente y no logra terminar sus tareas en el tiempo establecido.

Alcanzar un grado de concentración es fijar nuestro pensamiento y acción en una tarea durante un tiempo relativamente largo, más de 30 minutos, pero ¿cómo lograrlo sin quedarse como una planta en tu escritorio?

Lo primero que debes hacer es tomarte 5 minutos en la mañana para planear tu día, haz una lista de 3 tareas importantes que debas llevar a cabo y asígnales un tiempo límite de realización, que sean tres objetivos claros lo hará más factible para tu cerebro que una lista interminable de tareas que no sabrás por dónde comenzar.

La lista la debe encabezar la tarea más laboriosa o más compleja o la que simplemente te da más flojera ya que durante las primeras horas del día cuentas con más energía para comenzar, además de motivarte por haber terminado lo más difícil del día. Evita este tipo de tareas después del almuerzo o en horarios de mayor distracción, ya que tu concentración se puede ir en el proceso digestivo o en atender a los demás.

Tomate en serio los descansos, si no descansas tendrás un rendimiento durante las primeras horas, pero no lograrás concentrarte durante toda la jornada, se vale que por cada hora de trabajo descanses de 5 a 10 minutos, sal a caminar, platica con alguien, revisa alguna red social, ¡pero cuidado! No más de 10 minutos, ayúdate de tu teléfono inteligente para programar tanto la hora de trabajo como los 5 minutos de descanso y respeta esos tiempos. El sedentarismo es enemigo de la concentración, levántate de tu lugar cada cierto tiempo y camina, incluso puedes contar los pasos para ejercitar la concentración.

Ejercita tu concentración todos los días, por ejemplo en tus cinco minutos de descanso que te tomarás de hoy en adelante puedes ejercitarte: toma un objeto, un lápiz por ejemplo y concéntrate en todo lo que tiene que ver con el lápiz, ¿De qué está hecho?, ¿Cuánto pesa?,

¿Cómo se fabrica?, ¿Qué otros usos puede tener?, hay muchos objetos que puedes elegir para cada día y lleva tu mente solo a ese objeto.

En las noches antes de dormir recorre el camino inverso en el día, es decir, piensa en todas las actividades del día, pero desde lo último que hiciste en la jornada laboral hasta con lo que comenzaste, esto entrenará tu mente a concentrarse en una cosa a la vez.

Por supuesto que también ayuda dormir de 6 a 8 horas al día; tener una alimentación saludable evitando alimentos y bebidas procesadas; escuchar música mientras haces tus tareas, recompensarte cada vez que termines alguna tarea y evidentemente reduce lo más posible los ladrones del tiempo, como las redes sociales ya que una persona revisa a l rededor de 150 veces al día su teléfono para ver que esta pasando en Facebook, WhatsApp, twitter, etc.

Claro, al final lo que necesitas más que concentrarte es voluntad de concentración.