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La gastritis es  la inflamación de la mucosa gástrica.

En el interior del  estómago existe una  capa protectora llamada epitelio y un recubrimiento de moco que lo protege de los jugos gástricos necesarios para el proceso digestivo. Este moco constituye la mucosa gástrica que al sufrir un proceso inflamatorio, produce dolor de leve a agudo y en algunas ocasiones vómito y sangrado.

 “Gastritis es un término general utilizado para referirse a un grupo de enfermedades que tienen un punto en común: la inflamación del revestimiento del estómago. “

Con relación al tiempo de evolución se pueden clasificar en Agudas y Crónicas.

Agudas, que sólo afecta a la mucosa gástrica, se presenta de manera ocasional o frecuente  dolor  abdominal, ardor, vomito, falta de apetito y en algunas ocasiones más severas,  vómitos con sangre y/o sangrados digestivos.

Causas de gastritis aguda:

 

  • Gastritis por estrés: algunas personas con enfermedades graves o padecimientos crónicos, pueden llegar a presentar problemas gástricos, así mismo, aquellas personas que por sus actividades diarias, se encuentran sometidos a una carga elevada de estrés y que duran tiempo prolongado sin ingerir alimento, a esta gastritis se le conoce como gastritis nerviosa.

 

  • Gastritis por tóxicos: por el  consumo frecuente sin moderación de antiinflamatorios como el naproxeno, ibuprofeno y aspirina, ya que estos medicamentos generan gran cantidad de ácidos, superior al que la mucosa gástrica puede controlar, por lo que por consecuencia se inflama,  así como también el exceso de ingesta de alcohol, o de otras sustancias nocivas como la cocaína.

 

  • Gastritis producida por Helycobacter pylori: que es una bacteria que infecta la mucosa del estómago produciendo en ocasiones úlceras o hasta cáncer de estómago. En muchos casos, las personas infectadas nunca llegan a desarrollar ningún síntoma.

 

 

Crónica, consiste en una inflamación crónica de la mucosa del estómago que afecta inicialmente  áreas superficiales y glandulares de la mucosa, progresando a la destrucción glandular (atrofia) y metaplasia (el término metaplasia intestinal indica la conversión de las glándulas del estómago en otras parecidas a las del intestino delgado). De esta forma, la gastritis superficial se acaba transformando en gastritis atrófica. La incidencia de la gastritis crónica se incrementa con la edad, siendo más frecuente en ancianos que en jóvenes

Tipos de gastritis crónica:

  • Gastritis tipo A o fúndica: es bastante rara. En este tipo de gastritis, la inflamación afecta fundamentalmente al cuerpo y al fundus, que son las porciones superior y media del estómago. Puede causar anemia perniciosa (tipo de anemia producida por una deficiencia de vitamina B12), ya que una de las causas más comunes de anemia perniciosa es el debilitamiento de la pared del estómago produciendo gastritis atrófica. Este tipo de gastritis predispone a un mayor riesgo de desarrollar cáncer de estómago (adenocarcinoma).

 

  • Gastritis tipo B: es la más frecuente. Afecta al antro (porción más inferior del estómago, cercana al píloro) en personas jóvenes, o a la totalidad del estómago en ancianos. Aparece en casi toda la población mayor de 70 años, y está producida por la infección crónica por la bacteria H. pylori. Este tipo de gastritis también predispone a tener mayor riesgo de cáncer

 Tratamientos:

 Para la gastritis aguda, el tratamiento recomendado por lo general es el uso de antiácidos, o un inhibidor de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol, esomeprazol, lansoprazol ), que ayudan a controlar el exceso de ácidos en el estómago manteniendo un ph no excesivamente ácido y así eliminar los síntomas. Aunado a ésto,  es indispensable eliminar de la dieta diaria los alimentos picantes, condimentados o muy grasosos, así como también disminuir la ingesta de bebidas alcohólicas. En algunas ocasiones es suficiente con evitar los alimentos mencionados, para eliminar los síntomas y obtener una mejoría.

 

La gastritis fúndica, por la presencia de anemia perniciosa, debe ser tratada suministrando ampolletas de vitamina B12, para contrarrestar la falta de ésta en el cuerpo, además se debe evitar los antiinflamatorios, utilizar preferentemente sólo paracetamol.

 

Cuando la gastritis es producto de la existencia de la bacteria Helycobacter pylorí, la terapia triple estándar, constituida por un inhibidor de bomba de protones (IBP) y 2 de 3 antibióticos (amoxicilina o claritromicina o metronidazol/tinidazol), resulta ser de los tratamientos más recomendados para la eliminación de esta bacteria.

 

Es importante, realizar un estudio correspondiente, para descartar la posibilidad de que padezcamos  gastritis, pues no siempre el dolor abdominal o dispepsia, son síntomas de gastritis. Para obtener un diagnostico seguro, es necesario realizar un estudio llamado endoscopia, que consiste en introducir por el esófago, un tubo estrecho y flexible con una pequeña cámara para  observar el estómago, el duodeno y su revestimiento, mientras la persona está anestesiada. Si la mucosa se muestra enrojecida, probablemente se trata de gastritis. Puede aprovecharse el aparato y recoger una muestra del tejido para su análisis en laboratorio, y así confirmar las sospechas.

Existen otras pruebas que indican una gastritis: Conteo Sanguíneo Completo (CSC) para detectar anemia o bajo recuento de glóbulos rojos, prueba de heces para, si hay presencia de sangre en ellas, saber si hay sangrado estomacal, pruebas de H. pylori, análisis de sangre, prueba de aliento con urea, entre algunas otras.

Antes de realizar cualquier estudio o decidir tomar algún tratamiento, es de vital importancia que consulte a su médico, él con el conocimiento de su historial clínico, determinará cuál es el más indicado para usted. No se debe automedicar, podría ser perjudicial para su salud.

 

https://www.bioenciclopedia.com/gastritis/

https://www.mayoclinic.org

https://www.webconsultas.com/salud-al-dia/gastritis

https://www.bioenciclopedia.com/gastritis/